Un día nublado pero no excesivamente frio, como está siendo más que habitual ya este invierno; en La Roda, un pueblo de la provincia de Albacete en pleno corazón de La Mancha. Aún no ha amanecido del todo y Fran nos recibe todavía sin saber muy bien qué hacemos allí, en su nueva casa.
Un portón con un imponente graffiti nos da la bienvenida alertando que dentro »se cuece» algo grande. Al pasar la primera reacción sin duda es esta: »wow». Una nave entera es convertida en un auténtico templo de la escalada. Ante nosotros, un enorme y moderno rocódromo con unas instalaciones que podrían desatar la envidia de cualquier gran ciudad cercana.
Fran Blasco es un motor de energía y pasión que ha decidido poner a su pueblo, La Roda, en el mapa de la escalada y el deporte con su ambicioso proyecto: LA RAVE CLIMBING. Un ejemplo perfecto de cómo un «chaval de pueblo» puede romper moldes y apostar fuerte por su tierra, demostrando que no siempre hace falta salir a las grandes ciudades para encontrar tu camino. Eso mismo fue por lo que nos decidimos a contar con este guacho para estrenar nuestro apartado de historias.
P: Antes de empezar, para el que no sepa nada sobre ti, ¿quién es Fran Blasco?
R: Fran es un chaval normal del pueblo un poquito culo inquieto que siempre le ha gustado estar haciendo cosas y en continuo movimiento que siempre ha estado haciendo trastadas. Eso lo trasladé al deporte, el cual ha sido siempre mi pasión y que a día de hoy todavía sigue siéndolo. Es lo que me motiva día a día a hacer lo que hago y lo que me ha convertido en la persona que soy ahora.
P: Hemos querido hablar contigo lo primero, porque eres un chico de pueblo (de La Roda, Albacete) y lo segundo y lo más relevante, porque estás aportando en tu pueblo. Hablamos de nuevas instalaciones deportivas en La Roda, LA RAVE Climbing, un rocódromo de escalada muy ambicioso y a la altura de los de las capitales más cercanas a la localidad como Albacete y Cuenca. ¿Cómo afrontas este nuevo reto? ¿Qué fue lo que te animó a tomar la decisión de emprender y apostar por un espacio como LA RAVE Climbing aquí?
R: Este reto lo afronto de la mejor manera que se pueden afrontar las cosas que te motivan: con muchísimas ganas e ilusión, dejándome todo lo que tengo para que la gente tanto del pueblo como la que venga de otros lugares pasen un rato divertido escalando y entrenando. Todo para que se vayan con buena sensación y, también muy importante, para que estén cómodos y cómodas. Ojalá les gusten las instalaciones que con mucho esfuerzo y cariño hemos construido en La Roda, creo que hemos hecho y estamos haciendo buen trabajo para ello.
Lo que me hizo echarme hacia delante con este proyecto fue que se me dio el momento y la oportunidad, tanto hablando de mercado como de la vida. Es un momento en el que estoy motivadísimo con la escalada y todo lo que lleva detrás este deporte y también el gran crecimiento que está teniendo este deporte maravilloso. Pero sin duda alguna no podría haber hecho esto sin el apoyo de mi madre, mi hermana, de mi pareja y mis amigos, eso ha sido clave e imprescindible para lanzarme con esto.
P: ¿Cuándo empezaste tú a escalar? Cuéntanos un poco quién fue quién te introdujo en este deporte o cómo fue tu inicio.
R: Empecé hace 4 años más o menos. Aunque ya había escalado mucho antes un poquito, nunca llegué a practicarlo día a día como desde entonces. Supongo que fue por la falta de compañía y de instalaciones para poder practicarlo, porque desde el primer día es un deporte que me enamoró y me llamó muchísimo la atención. Por suerte coincidí con alguien con el que la escalada consiguió convertirlo en uno de mis mejores amigos , el gran Antonio Sánchez, que me dio la oportunidad de entrar más en este mundo y al que le estaré eternamente agradecido. Si ese día él no me llega a dar la oportunidad de irme a escalar a su campo en su pequeño (pero apretadísimo) plafón, nunca habría llegado a montar esto y disfrutar igual de este deporte. Básicamente ese día fue el comienzo de mi nueva vida.
P: A diferencia de las ciudades en el que el conocer gente nueva es algo más común, muchas veces en los pueblos el patrón de hacer un nuevo circulo de amistades viene dado por coincidir con personas que sí que conocías, pero que nunca se había dado una conversación o una situación en la que poder conectar más a fondo. Hay dos escenarios predilectos donde se suele producir esto, en el trabajo y practicando deporte. ¿Te ha pasado a ti a lo largo de tu recorrido con la escalada?
R: Por supuesto, como he comentado la escalada me ha cambiado la vida. Me ha hecho conocer nuevos lugares, conocer gente que es maravillosa y lo mejor de todo, me ha dado a mis mejores amigos y amigas. La vida da muchas vueltas y como tú dices, el deporte aporta mucho a eso, gente con la coincides en gustos y actitudes que hacen que sean inseparables para ti y efectivamente me ha pasado. Es una de las mejores cosas que me ha dado la escalada.
P: ¿Qué habilidades se requieren para practicar escalada? O mejor dicho, ¿cuáles son las habilidades que más se desarrollan practicándola? A parte de la fuerza, claro.
R: Este deporte es increíble, trabajas todo el cuerpo y sobre todo la cabeza. A nivel psicológico viene genial porque te hace despejarte de todos los problemas y todo el estrés que llevas. En el momento en el que estás escalando estás concentrado en los movimientos que tienes que hacer, mola mucho como día a día vas avanzando y mejorando. El superarte a ti mismo es lo que más motiva, hacer determinados movimientos y ver cómo vas teniendo más destreza en ciertos gestos que antes te resultaban imposibles. Eso, esa sensación, es increíble.
P: Es muy chulo ver a alguien poniendo tanto esfuerzo y entusiasmo en su proyecto y que no sea necesario tener que salir de su tierra para poder llevarlo a cabo. La realidad es que muchos jóvenes no encuentran esa oportunidad de realizarse profesionalmente en sus pueblos. A pesar de que La Roda no es una localidad pequeña, ¿has dudado en algún momento del alcance que pueda tener el proyecto por la ubicación rural en la que se encuentra?
R: Para nada, de hecho era el lugar perfecto para llevarlo a cabo sin duda, no me habría ido a otro lugar para hacerlo. Creo que la gente de La Roda se merece tener unas instalaciones de escalada que estén a la altura de otros sitios, espero que lo puedan disfrutar tanto como yo, que les guste y se motiven para practicar la escalada. Al final estas cosas las haces para la gente, para que se diviertan y puedan pasar un rato agradable en el que olvidarse de sus movidas personales y en compañía de otra gente haciendo deporte.
P: A raíz de esto último, noto que existe un estigma que todos lxs niñxs de pueblo hemos tenido en parte interiorizado y es el fracaso por quedarte en el pueblo. Por suerte con los años se nos va quitando esa idea absurda y valoramos muchísimo más el estar en él. Tu caso podría ser una inspiración para muchos, ¿qué le dirías a todxs esxs niñxs o adolescentes que ahora mismo puedan tener esa idea fijada en su cabeza?
R: Pues les diría que si hay algo en lo que creen y han valorado, por supuesto controlando un poco cómo funciona el rollo del mercado y tal, pues que luchen por ello. Para nada es un mensaje típico de auto-motivación como los que nos venden por redes sociales, para nada, pero si que creo que hay que intentar apostar y creer en lo que quieres siempre y cuando tenga posibilidades de funcionar. Pero si tienes ganas, motivación y sobre todo pasión, hay que ir para adelante. No es un camino de rosas, yo mismo he pasado momentos durísimos, agotado y de llegar a casa medio llorando preguntándome qué estaba haciendo y con dudas de si va a salir bien o mal, pero hay que tirar para adelante.
Ahora estamos empezando, va a ser duro también, pero haciendo las cosas bien sigo con la confianza del principio, de que saldrá bien y que a la gente le va a molar. Por lo que les diría que sin perder la cabeza y con los pies en el suelo, si les mola y les motiva, a por ello. El pueblo y sobre todo este pueblo, no es un impedimento.
Y así, después esta lección de esfuerzo y humildad que sabíamos que podía inspirarnos a todos, dejamos a Fran con su entrenamiento mañanero, despidiéndonos de él prometiéndole volver, esta vez sí, para escalar en la LA RAVE CLIMBING.
Una reflexión que enseña que el éxito no está atado a un código postal, sino a la capacidad de creer en uno mismo y en lo que haces. Así que, si tienes un sueño rondando en la cabeza, sigue el consejo de Fran: hazlo con los pies en la tierra, pero con el corazón apuntando a lo más alto. Al final, no hay cumbre que no puedas alcanzar si te lo propones. Un auténtico guacho, niño.